MECÁNICA CIRCULATORIA
SÍSTOLE (CONTRACCIÓN) O FASE SISTÓLICA
Proceso
mediante el cual la aurícula izquierda se contrae para empujar la sangre rica
en oxígeno, procedente de los pulmones, hacia la parte inferior del corazón
donde se encuentra el ventrículo izquierdo, atravesando la válvula mitral. La
aurícula derecha que ha recogido la sangre venosa procedente de los órganos del
cuerpo a través de las venas cavas, la empuja al ventrículo derecho, a través
de la válvula tricúspide. Las dos aurículas se contraen a la vez siguiendo el marcapasos
natural del corazón (el nódulo SA) que envía un estímulo eléctrico.
Entonces el aumento de presión hace que se abran las válvulas y que se cierren cuando
ha pasado prácticamente toda la sangre al ventrículo. De esta manera, ya pueden
volverse a llenar de sangre.
DIÁSTOLE (RELAJACIÓN) O FASE DIASTÓLICA
Los ventrículos llenos de sangre
están en fase de diástole, preparados para recibir la orden de contraerse.
Cuando llega la contracción, la presión en los ventrículos empuja la sangre
hacia adelante, siempre en una única dirección, para ello se abre en el
ventrículo derecho, la válvula pulmonar y en el izquierdo, la válvula aórtica.
Una vez vacío el ventrículo, se acaba la fase sístole. Se cierran las válvulas
pulmonares y aorta y ya están listos para recibir sangre otra vez, mediante
la apertura de tricúspide y mitral.
PULSO
La
expansión y retroceso alternante de las arterias elásticas después de cada
sístole del ventrículo izquierdo crea una onda de presión que se desplaza
denominada pulso. El pulso es más fuerte en las arterias cercanas al corazón,
se vuelve más débil en las arteriolas y desaparece completamente en los
capilares. Puede percibirse en cualquier arteria que se encuentre próxima a la
superficie del cuerpo y que pueda ser comprimida contra un hueso u otra
estructura firme. La frecuencia del pulso normalmente es la misma que la
frecuencia cardíaca, entre 70 y 80 latidos por minuto en reposo. La taquicardia
es una frecuencia cardíaca rápida o del pulso de reposo por encima de 100
latidos/min. La bradicardia es una frecuencia cardíaca o del pulso lenta en
reposo por debajo de 50 latidos/min.
Tomado
del libro de Principios de anatomía y fisiología de (Gerard J. Tortora)
VELOCIDAD DEL FLUJO
SANGUÍNEO
El
flujo sanguíneo es el volumen de sangre que fluye a través de un tejido en un
determinado período de tiempo (en mL/min). La velocidad del flujo sanguíneo (en
cm/seg) se relaciona en forma inversa con el área de sección transversal. La
velocidad es menor donde el área de sección transversal es mayor. Cada vez que
una arteria se bifurca, el área de sección transversal total de todas sus
divisiones es mayor que el área de sección transversal del vaso original; por
lo tanto, el flujo sanguíneo se torna cada vez más lento a medida que la sangre
se mueve alejándose del corazón y alcanza la mayor lentitud en los capilares.
En cambio, cuando las vénulas se unen formando venas, el área de sección
transversal se reduce y el flujo se vuelve más rápido. En el adulto, el área de
sección transversal de la aorta es de sólo 3-5 cm, y la velocidad promedio de
la sangre es allí de 40 cm/seg. En los capilares, el área de sección
transversal total es de 4 500 a 6 000 cm, y la velocidad del flujo sanguíneo es
inferior a 0,1 cm/seg. En las dos venas cavas juntas, el área de sección
transversal es de alrededor de 14 cm, y la velocidad es de alrededor de 15
cm/seg. Entonces, la velocidad del flujo sanguíneo disminuye a medida que la
sangre fluye desde la aorta hacia las arterias, las arteriolas y los capilares,
y aumenta cuando abandona los capilares y regresa al corazón. El relativamente
lento índice de flujo a través de los capilares ayuda al intercambio de
sustancias entre la sangre y el líquido intersticial. El tiempo circulatorio es el tiempo que requiere
la sangre para pasar desde la aurícula derecha, a través de la circulación
pulmonar por la aurícula izquierda, a través de la circulación sistémica
bajando hasta el pie, y de regreso a la aurícula derecha. En una persona en reposo,
el tiempo circulatorio es, en condiciones normales, de aproximadamente 1
minuto.
Tomado
del libro de Principios de anatomía y fisiología de (Gerard J. Tortora)
CIRCULACIÓN
MAYOR
Es
el recorrido que efectúa la sangre oxigenada que sale del ventrículo izquierdo
del corazón y que, por la arteria aorta llega a todas las células del cuerpo,
donde se realiza el intercambio gaseoso celular o tisular: deja el O2
que transporta y se carga con el dióxido de carbono, por lo que se convierte en
sangre carboxigenada. Esta sangre con CO2 regresa por las venas
cavas superior e inferior a la aurícula derecha del corazón.
CIRCULACIÓN
MENOR
Es el recorrido
que efectúa la sangre carboxigenada que sale del ventrículo derecho del corazón
y que, por la arteria pulmonar, llega a los pulmones donde se realiza el
intercambio gaseoso alveolar o hematosis: deja el CO2 y fija el O2.
Esta sangre oxigenada regresa por las venas pulmonares a la aurícula izquierda
del corazón.
LA CIRCULACIÓN PORTAL
HEPÁTICA
La
circulación portal hepática conduce sangre venosa desde los órganos digestivos
y el bazo hacia el hígado. La vena que transporta sangre desde una red capilar
a otra se llama vena porta. La vena porta hepática recibe sangre de los
capilares de los órganos digestivos y del bazo y la lleva a las sinusoides del
hígado. Después de una comida, la sangre portal hepática es rica en nutrientes
absorbidos en el tubo digestivo. El hígado almacena algunos de ellos y modifica
otros, antes de su pasaje hacia la circulación general. Por ejemplo, el hígado
convierte la glucosa en glucógeno para su almacenamiento, lo que reduce el
nivel de glucosa en sangre poco tiempo después de una comida. El hígado también
detoxifica sustancias dañinas que fueron absorbidas en el tracto
gastrointestinal, como el alcohol, y destruye las bacterias por medio de la
fagocitosis.
Las
venas mesentérica superior y esplénica se unen para formar la vena porta
hepática. La vena mesentérica superior drena sangre del intestino delgado y
porciones del colon, estómago y páncreas, a través de las venas yeyunal, ileal,
ileocólica, cólica derecha, cólica media, pancreatoduodenal y gastroepiploicas
derechas. La vena esplénica drena sangre del estómago, páncreas y porciones del
colon, a través de las venas gástrica corta, gastroepiploicas izquierda,
pancreática y mesentérica inferior. La vena mesentérica inferior, que se une
con la vena esplénica, drena parte del colon a través de las venas
rectales(hemorroidales) superiores, sigmoideas y cólica izquierda. Las venas
gástricas derecha (pilórica) e izquierda (coronaria estomáquica), que
desembocan directamente en la vena porta hepática, drenan el estómago. La vena
cística, que también desemboca en la vena porta hepática, drena la vesícula
biliar.
Además
de recibir sangre rica en nutrientes, pero desoxigenada a través de la vena
porta hepática, el hígado también capta sangre oxigenada a través de la arteria
hepática, una rama del tronco celíaco. La sangre oxigenada se mezcla con la
desoxigenada en las sinusoides.
Finalmente,
la sangre deja los sinusoides del hígado, a través de las venas hepáticas que
desembocan en la vena cava inferior.
Tomado
del libro de Principios de anatomía y fisiología de (Gerard J. Tortora)
LA CIRCULACIÓN FETAL
El
sistema circulatorio de un feto, llamado circulación fetal, existe sólo en el
feto y presenta características especiales que le permiten al feto en
desarrollo el intercambio de sustancias. con su madre Difiere de la circulación
posnatal (luego del nacimiento) porque los pulmones, riñones y órganos
digestivos no comienzan a funcionar hasta producido el nacimiento. El feto
obtiene O2 y nutrientes de la sangre materna, y elimina CO2 y otros desechos a
través de ella. El intercambio de sustancias entre la circulación materna y la
fetal se produce a través de la placenta, que se forma dentro del útero materno
y está fija al ombligo del feto, por medio del cordón umbilical. La placenta se
comunica con el aparato circulatorio materno mediante de una gran cantidad de
pequeños vasos sanguíneos que emergen de la pared uterina. El cordón umbilical
contiene vasos sanguíneos que se ramifican en capilares en la placenta. Los
desechos de la sangre fetal difunden hacia afuera de los capilares, hacia
espacios que contienen sangre materna (espacios intervellosos) en la placenta,
y finalmente hacia las venas uterinas maternas. Los nutrientes realizan el
camino inverso, desde los vasos sanguíneos maternos hacia los espacios intervellosos
y de allí a los capilares fetales. Generalmente, no existe una mezcla directa
de la sangre materna y fetal, ya que todos los intercambios se producen por
difusión, a través de las paredes capilares.
Tomado
del libro de Principios de anatomía y fisiología de (Gerard J. Tortora)







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